La Fecha de Caducidad del Silencio

Hay un silencio que es fresco — el silencio después de una pregunta, antes de la respuesta. Y hay un silencio que se ha estropeado: el silencio de una habitación que antes contenía una conversación, o la pausa en una relación donde algo que se dijo ya no puede desdecirse.

El silencio, como el pan, tiene una fecha de caducidad. Después de ella, no te mata. Simplemente ya no nutre.


Ensayo en preparación.